Antony Micallef

La complejidad y la belleza brutal de las imágenes del artista Antony Micallef explican por qué se ha convertido en uno de los artistas jóvenes más prometedores que trabajan en Gran Bretaña hoy en día. A la vez bellas y coloridas, y profundamente inquietantes, las obras de Antony examinan nuestra relación dicotómica con el consumismo, analizando cómo podemos seguir despreciando las marcas multinacionales y aun así dejarnos seducir por ellas. "El problema con las imágenes pop es que realmente no van más allá de la superficie", comenta. "Tienes que arrastrarlas hacia abajo y desafiarlas para hacerlas interesantes, casar emociones y motivos contrastantes. La unión de dos opuestos crea una química intrigante y extraña". Descrito como "Caravaggio conoce a Manga" y "Bacon en Disneylandia", este potente cóctel ha hecho que Antony se vuelva enormemente popular entre los coleccionistas.

A pesar de la popularidad de su serie "cabeza torturada", comparativamente austera, y de haber quedado en segundo lugar en el premio Retrato del Año BP/Amaco de la National Portrait Gallery en 2000, Antony siempre ha rechazado los encargos. Sus exposiciones incluyen muestras colectivas en la Royal Academy y la Tate Britain.