KAWS

A mediados de la década de 1990, Brian Donnelly, también conocido como "KAWS", comenzó a apropiarse de anuncios de paradas de autobús y cabinas telefónicas en la ciudad de Nueva York (y luego en París, Londres, Berlín, Tokio) y a pintar en ellos imágenes gráficas de calaveras y tibias cruzadas, al estilo de los dibujos animados. Esta obra ha aparecido en numerosas publicaciones, además de haber sido expuesta en galerías de todo el mundo. Sus recientes grafitis y diseños de productos utilizan imitaciones de personajes emblemáticos de la cultura pop —Mickey Mouse, el Hombre Michelín, los Pitufos, Los Simpson y Bob Esponja—, pero con sus caras convertidas en máscaras mortuorias en blanco con equis por ojos. Impulsado por la escena clandestina de intercambio de juguetes de Tokio, creó sus propios objetos de colección de edición limitada y abrió una boutique, Original Fake, en el distrito de Aoyama.

La obra de KAWS transita la delgada línea entre el arte, el comercio, los dibujos animados y los anuncios. Es una alteración y, al mismo tiempo, un homenaje a todos los objetos producidos, comprados, vendidos, intercambiados, deseados y apreciados.